Claudia Roldan presenta el libro ‘Tránsito y andadura en la universidad: una propuesta de mentoría universitaria’

La docente Claudia Alexandra Roldan Morales, Jefe del departamento de Lenguaje de la Universidad Autónoma de Occidente (Cali), presenta su libro ‘Tránsito y andadura en la Universidad: una propuesta de mentoría Universitaria’.

El proceso de transición del bachillerato a la universidad constituye una etapa fundamental en el desarrollo de los sujetos y la construcción de identidad de los mismos en el seno de las sociedades contemporáneas.

La complejidad de este proceso se reduce a la atención de demandas de índole académica que transcienden las necesidades en materia de orientación vocacional y psicosocial, así como la adecuación de las lógicas que rigen el nuevo contexto organizativo, académico y social.

¿Qué pasa con el estudiante en el tránsito Educación Secundaria - Educación Superior?, ¿cuáles serían las demandas que surgen a partir de este proceso y cómo podrían estas atenderse de forma integral y contextualizada a través de acciones concretas?

Roldán examina las propuestas y acciones que permitirían la toma de decisiones, la materialización de iniciativas en este campo y la implementación de programas de intervención efectiva e integral. Se hace un análisis sobre las trayectorias de los estudiantes antes de ingresar a la Universidad y sus distintos grados de especificidad, la necesidad de orientación del estudiante en el primer año de estudios universitarios, las características correspondientes al estudiante universitario, los ciclos y cambios agenciados en el marco de este proceso cognitivo y psicológico, y las particularidades del estudiante universitario colombiano, basándose en los datos empíricos proporcionados por el Ministerio de Educación Nacional.

 

A continuación presentamos la entrevista realizada a la docente, en la cual aborda su obra y su acercamiento a este tema.

¿Por qué los estudiantes no tradicionales tienen mayor riesgo académico y social?

La definición de “estudiantes no tradicionales” proviene de teorías anglosajonas, y presenta muchas características, entre ellas que son muy jóvenes al entrar a la universidad, debido a que tienen entre 15 y 16 años, o por el contrario, son muy adultos.

Los jóvenes de 15 y 16 años todavía requieren de madurez para enfrentar los espacios universitarios. Madurez en cuanto autonomía y conocer el espacio, y muchos más si son foráneos, es decir, estudiantes que vienen de otras ciudades y tienen que aprender a manejar el dinero, la soledad y la organización del espacio. Y los estudiantes mayores, generalmente son personas que tienen familia, y al tener trabajo, es menor el tiempo que van a dedicar a su proceso de formación.

Cuando hablamos de estudiantes no tradicionales, nos referimos a una parte de la población que hasta hace muy poco podía ingresar a la universidad, debido a que la educación estaba reservada a la élite, es decir, las personas que tenían dinero. En la actualidad, el estudiante no tradicional es aquel que ha logrado llegar al espacio universitario; en este proceso deben  derribar muchas barreras, entre las que se encuentran la familia, el factor económico, situaciones de discapacidad y el espacio físico, cuando son estudiantes que vienen de otras regiones del país. Este tipo de estudiante tiene unas condiciones más difíciles que aquel que tiene diferentes condiciones sociales, económicas, entre otras, que le permitieron afrontar la educación de otra manera. Definitivamente, toda persona que ingresa a la universidad tiene un periodo de transición y adaptación, porque hay un quiebre entre el bachillerato y la universidad.

¿Por qué los estudiantes con más recursos económicos son los que desertan con mayor rapidez de la educación universitaria?

No es así. Tinto afirma que para no hacer afirmaciones infundadas es necesario que cada institución educativa realice estudios particulares, porque tienen condiciones particulares. Las generalizaciones son complicadas.

¿Cuál es el aspecto que más influye para que un joven universitario decida desertar?

La deserción es multicausal. No hay una investigación que diga exactamente que es solo una razón la causante de dicho fenómeno. Puede ser familiar, por falta de recursos económicos, por presiones del grupo, porque económicamente no puede mantenerse en la universidad. Así mismo, pueden existir motivos laborales o familiares, y muchas otras razones, pero ninguna prima más que otra. Claro está, es posible afirmar que hay condiciones más difíciles para algunos chicos que para otros.

Ahora bien, ciertas investigaciones han determinado que la educación de la madre incide en la permanencia educativa, es decir, si la madre tiene un tipo de formación profesional, generalmente el estudiante permanece en el sistema educativo. No obstante, como se indicó antes, es imprescindible un análisis más sistémico del asunto.

¿Cree que los estudiantes no tradicionales que correspondan a la primera generación, sean un modelo ejemplar para que los miembros de su familia decidan cursar una carrera universitaria?

Uno podría atreverse a decir en una hipótesis que sí. Yo soy primera generación y mi madre estudió conmigo. Podría decir que sí porque lo he vivido, pero no necesariamente.  Tendríamos que revisar desde la investigación dicho asunto.

¿Cuál es el papel primordial de las universidades para los jóvenes universitarios?

La Universidad juega un papel fundamental en el proceso de adaptación del estudiante. Y hablo en particular de la Universidad Autónoma de Occidente, porque es aquí donde realicé el estudio. La Universidad tiene Bienestar Universitario, un psicólogo, un Ciclo Básico, que es al acompañamiento de primer año en estudios universitarios, consejeros, escuela de padres, es decir, tiene un sinnúmero de recursos y apoyos que intentan darle la mano al estudiante en un año tan complejo. Mi interés está en el primer año de estudios porque es allí donde el 40% - 50% de los jóvenes desertan de los estudios universitarios.

¿Qué la inspiró a escribir el libro?

Fui la coordinadora del Ciclo Básico de la facultad de Comunicación Social por un periodo de aproximadamente 3-4 años, e intenté hacer un trabajo con jóvenes no tradicionales, entre los que se encuentran muchachos en situación discapacidad, jóvenes embarazadas, o personas que no sabían que hacer con su vida. Eso me permitió reflexionar un poco acerca de los estudiantes, y preocuparme, porque son personas que llegan con mucha dificultad a la universidad, pero que rápidamente, si tienen apoyo, logran procesos académicos sólidos. Siempre he intentado tener presente que la universidad no puede ser una puerta giratoria. Debemos ayudar a los chicos a mantenerse en el sistema educativo. Esa es nuestra responsabilidad.  En muchos casos, por no decir la mayoría, padres de familia y estudiantes ven frustrados sus sueños. Esas situaciones son las que me inspiraron para pensar en lo que representa el primer año de estudios universitarios.

¿Cree que la lectura (comprensión) de los profesores hacia los estudiantes les ayuda a mejorar su desarrollo y nivel académico?

La lectura de todo profesor es muy importante. Una cartografía social del aula debe ser obligatoria. Es la etnografía en el aula un requisito fundamental de todo maestro. Un profesor que no se preocupa por saber quienes son sus estudiantes, es un alguien que no está interesado en ser maestro, que cree que esta profesión consiste solamente en dictar clase o abordar un tema. Nosotros los profesores debemos saber quienes son los estudiantes, para mirar como vamos a trabajar con ellos, cuáles son sus intereses, sus angustias, porqué responden o no de cierta manera. Creo que ese tipo de lectura evitaría muchas situaciones que llevan al estudiante a retirarse de la institución o a desertar de ciertas asignaturas o carreras.

Uno de los aspectos que encuentro en la investigación es que los estudiantes manifiestan que las actitudes y prácticas de los profesores inciden en su perspectiva de permanencia en la universidad.  Los estudiantes manifestaban que ciertos comentarios los hacían sentir tan incómodos, que llegaron a pensar que la universidad no era para ellos, y que por lo tanto, en este espacio no podrían desarrollarse ni académicamente ni profesionalmente.

¿Cuál considera que debe ser el papel del docente en la en la adaptación del joven a la vida universitaria?

La adaptación es muy importante, por eso los profesores definitivamente deben tener una formación académica impecable. Deben ser personas sensibles, que estén dispuestos a acompañar ese proceso del estudiante, a escuchar qué es lo que sucede y mirar qué estrategia le permite al joven fortalecer sus debilidades, en el caso de tenerlas, o que estrategia le permitirá a ellos también buscar otros horizontes.

La Universidad Autónoma de Occidente trabaja en el entorno universitario del estudiante para ayudarlo a buscar el camino. El interés no está en tomarlo como un cliente, sino que se preocupa en cómo el estudiante se puede realmente realizar como un futuro profesional en este espacio.

¿Qué tanto beneficia e influye la producción de publicaciones académicas para entender el tema de la transición del estudiante de bachillerato a la universidad?

Los documentos académicos son necesarios para recurrir a ellos y mirar las experiencias de otro. Si una persona los asume como un trabajo, me parece muy interesante. En el caso de la facultad de Comunicación Social, la coordinadora del Ciclo Básico está haciendo un trabajo llamado “Trayectorias académicas”, durante el cual se han dedicado a leer material sobre las características de los estudiantes, observar quiénes tienen algún problema, y analizar a nivel teórico. Si uno lo mira de esa manera, como grupos de trabajo o estudio que buscan ayudar al estudiante, es excelente. Es decir, los textos académicos están muertos si nadie recurre a ellos para utilizarlos en función de resolver situaciones prácticas, o de necesidad, que se estén presentando.

¿Sobre qué otras temáticas está investigando en estos momentos?

Estoy trabajando en lo relacionado con tecnologías y docencia, desarrollando un proyecto que tiene que ver con en el diseño de un modelo de evaluación de los programas de formación docente en procesos de innovación educativa con uso y apropiación de TIC, para establecer de qué manera se desarrolló y cómo incidió en su uso pedagógico, con el fin de establecer sus logros y los aspectos que se deben fortalecer en adelante, de manera que aporten a la política de formación docente.

¿Qué autores han influenciado su obra o sobre que autores leyó para crear el marco teórico y conceptual del libro?

Soares, Manzano, Vince Tinto, entre otros. Existe un panorama muy amplio de autores, pero podría decir que hay un autor muy importante, fue la directora de mi trabajo, la profesora Nuria Manzano, quien trabaja en el departamento psicopedagógico en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, UNED; ella trabaja aspectos relativos al acompañamiento en los estudios universitarios.

¿Cómo fue el proceso de publicación del libro?

Tomó alrededor de un año o año y medio para poder hacer la publicación. Fue un proceso lento, porque había que hacer transformaciones para que realmente fuera un material útil para los profesores y los espacios de apoyo universitario. Es un proceso arduo y lento porque no es lo mismo escribir una tesis que sacar un libro. Si fuera tan sencillo como copiar esas páginas, no habría problema, pero la traducción, el registro de habla, la organización del mismo, el público a quien iba dirigido, cambia totalmente, y hay que hacerle adecuaciones al documento.

¿Y el apoyo del Programa Editorial?

El apoyo fue único. Sin el Programa Editorial sería imposible pensar que se hubiese hecho la publicación del libro. Me parece muy interesante la política que tiene el Programa Editorial en lo relacionado a organizar una publicación de las personas que han hecho procesos doctorales. La universidad ha acogido como política, y específicamente el Programa Editorial, apoyar a todos los doctores y mirar como de los trabajos de tesis se publican libros. Eso es muy importante para nosotros.

Informes

Claudia Alexandra Roldan
Jefe del Departamento de Lenguaje
Facultad de Comunicación Social
Teléfono: 3188000 Ext. 11494
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José Julián Serrano Quimbaya

Jefe Programa Editorial

Teléfono: 318 8000 Ext. 11603

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