En la búsqueda de soluciones a problemas de contaminación y encontrar nuevas formas de aplicación de la economía circular, investigadores de la Universidad Autónoma de Occidente, UAO, han desarrollado un material moldeable, elaborado a partir de residuos vegetales y sin aditivos químicos. El resultado de este proceso es un bioplástico biodegradable, que asimila su textura a una plastilina. El logro destaca la obtención de una patente otorgada a la Universidad por la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, que estará vigente hasta el 14 de septiembre de 2042.